lunes, 23 de marzo de 2020

Vida



      A veces no somos conscientes de cuan rápido pasa nuestra vida, sin darnos cuenta un segundo pasa a ser un minuto, y un minuto una hora; y cuando queremos darnos cuenta llega el final, nuestra vida se desvanece ante nuestros ojos y nos preguntamos "¿Cuando llegué aquí?¿Que he hecho en mi vida?¿He cumplido mis sueños? ¿Mis objetivos?". Es en este momento que deja de importar quien realmente somos y pasa a valorarse como hemos vivido.
     Este mundo necesita parar este ritmo de actuar por inercia, somos como una sociedad de máquinas que actuan sin pensar. Despierta, tomate tu tiempo, empieza a valorar ese aroma a café que inunda tu casa cada mañana, o ese dibujo de tu hijo que no te has parado a ver por estar demasiado ocupado. Tomate tu tiempo en las pequeñas cosas que en verdad llenan tu vida y será cuando notes como tu alma se cura poco a poco, el estrés desaparece y sin saber como empezarás a vivir tu vida otra vez. Deja que esos pequeños momentos dibujen una sonrisa en ti. Permiteté ser feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario