Cuando era niña mi abuela me decía que hace muchos años, los humanos eramos capaces de ver colores en los demás. Una especie de luz de color que salia de las personas, con ella podías saber como se sentía la gente, y también si eran buenas o malas personas. El negro era el peor, sabías que esa persona había cometido grandes crímenes, que era despiadado, malvado. Pero a pesar de todo, los colores podían cambiar, era raro, pero no imposible que alguien con el color negro llegará a cambiar de color. A esta luz de color se la llamaba aura, y decía mi abuela que el mundo era mucho mejor de lo que es ahora. También se dice que hoy en día, al nacer, seguimos teniendo esa habilidad, pero que a medida que crecemos vamos perdiendola y dejamos de recordar.
Hoy en día las auras se consideran una mera leyenda y los jovenes no se creen que en verdad existan, hemos perdido la habilidad; pero tal vez, en algún lugar del planeta, todavía quede alguien que pueda ver esos hermosos colores que nos representan.
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